Cuento maravilloso
Érase una vez un príncipe que se quería casar con una princesa de un reino vecino, que era muy bella y muy buena. Si el príncipe conseguía la mano de la princesa Esmeralda, los dos reinos se unirían para hacer un reino más grande y próspero.
El padre de la princesa Esmeralda, el rey Carlos, tenía una consejera, que era una bruja, pero nadie lo sabía. La bruja no quería que la princesa se casase con el príncipe Borja, porque ella quería ser la reina. La bruja Sara creó una pócima con la que envenenaría a la princesa para que no se casase con el príncipe Borja.
Pasaron varias semanas y la bruja Sara terminó su pócima con la que acabaría con la vida de la princesa Esmeralda en el baile que tendría lugar en Villa Cámara, reino del rey Carlos. El príncipe Borja paseando por el castillo vio a la consejera y la siguió hasta donde tenía preparada la pócima, y así escuchó todos sus planes. En lugar de actuar, ideó un plan, y se dirigió hacia la pócima y le echó varios ingredientes más sin saber bien qué pasaría.
En el baile que tenía lugar, la bruja vertió el contenido de la pócima en la copa de la princesa Esmeralda, sin que nadie se percatara, pero el príncipe sí lo hizo. Cuando la princesa Esmeralda bebió de su copa se desmayó y se convirtió en una coliflor. Al ver esto, rápidamente, el príncipe Borja acusó a la bruja y llevó a todo el mundo a su escondite y la obligaron a preparar un antídoto para el hechizo.
La bruja, después de preparar el antídoto, fue encarcelada y la princesa Esmeralda y el príncipe Borja se casaron y sus reinos se unieron para crear un único reino más grande y próspero, y colorín colorado este cuento se ha acabado.
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